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![]() Imagen: freeimages.co.uk |
No hay evidencia científica de que los métodos físicos y químicos para reducir la exposición a los ácaros sean útiles. | |
Los ácaros del polvo doméstico son animales microscópicos (no se ven a simple vista) que se alimentan de escamas de la piel humana y otros productos humanos. |
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Es aconsejable el lavado de las ropas (cuyos tejidos lo permitan ) con agua caliente (más de 55ºC)
Se debe utilizar preferentemente un paño húmedo o aspiradora (preferentemente con filtros HEPA). El paciente debería estar ausente durante la limpieza.
La ropa guardada cierto tiempo puede acumular ácaros del polvo.
Se aconseja la ventilación como un intento de alterar el hábitad de los ácaros.
El paciente evitará los humos de freír y del tabaco, olores fuertes (productos químicos, lacas, ceras, abrillantadores, pulverizadores y sprays) y en general todos aquellos irritantes para las vías aéreas.
No es aconsejable convivir con animales domésticos (perros, gatos, etc).
En caso de cambio de domicilio (mudanza) o de obras de albañilería o pintura, el paciente deberá evitar estar presente.
Se debe limpiar y ventilar bien la vivienda antes de que entre la persona alérgica.
Haga la cama una vez ventilada la habitación; no utilice ropa almacenada largo tiempo.
Todas las medidas de evitación pueden ser efectivas cuando se consiga que no haya contacto con el alérgeno; en el caso de los ácaros del polvo doméstico existen pocos ensayos clínicos que evalúen la eficacia de dichos métodos, no habiendo suficiente evidencia que demuestren una mejora clínica llamativa.