PólenesAlergias otoñales

Chenopodium album - Imagen: Melganzenvoet bloeiwijze / Wikipedia commons

La polinización de las gramíneas y el olivo cede el testigo a las quenopodiáceas, como cenizos y salsolas, y al hongo alternaria.

Las quenopodiáceas son malezas relativamente desconocidas pero que presentan un amplio periodo de polinización que se puede extender desde abril hasta octubre, siendo los meses fundamentales finales de agosto y septiembre.

Esta familia de plantas tiene como especies más importantes desde un punto de vista de los alérgicos al Chenopodium album y la Salsola Kali. Otras plantas (sin interés alergológico) de la familia son la remolacha azucarera y las espinacas.

Su aspecto al microscopio electrónico es muy característico, como el de una pelota de golf.


Fueron descritos por primera vez en Arizona en 1933. Presentan una extraordinaria resistencia a la sequía, proliferando por tanto en zonas semidesérticas con una pluviosidad baja, como Toledo, Zaragoza, Alicante o Almería.

Las quenopodiáceas son malezas que crecen en el borde de los caminos y próximos al cultivo de la vid, por lo que afecta especialmente a los vendimiadores sensibles a este polen y a los deportistas. Puede provocar rinitis y asma en los pacientes sensibilizados.

La frecuencia de las alergias es cada vez mayor, sobre todo en niños



Otra alergia característica de otoño es la alternaria, un hongo atmosférico que suele producir asma.
La alternaria puede afectar a los niños, debido a la liberación de esporas de este hongo en parques y jardines. Esta alergia puede comenzar con picor de nariz, congestión nasal, tos seca acompañada de pitidos al respirar, con limitación en el juego y al correr.


Más información

Niveles actuales de pólenes en Málaga (Fuente:Universidad de Málaga/Red española de Aerobiología).

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